La Silla de ruedas Get Up ® es un producto desarrollado por Kirón y está cambiando la vida a muchas personas con discapacidad, dado que te entrega la posibilidad de ponerte de pie de una manera fácil, simple y cómoda.

Como profesionales de la salud es muy importante que conozcas la siguiente información antes de comprar y utilizar tu silla Get Up.

Bipedestación terapéutica

Existen en la literatura médica numerosos estudios que demuestran que el reposo prolongado y la mantención de una misma posición en el tiempo, en cama o en posición sedente, son deletéreos y suponen numerosos riesgos y complicaciones en distintos sistemas corporales1.

Tiene sentido que el reposo en cama prolongado o el uso diario de sillas de ruedas causan un desacondicionamiento musculoesquelético generalizado. De hecho, los músculos esqueléticos se atrofian con pérdida de la capacidad de contractilidad y fuerza, con una disminución del 1 al 1,5% en fuerza por día, en pacientes con reposo en cama2. Los grupos musculares que pierden fuerza más rápidamente debido al reposo en cama son los grupos involucrados con las transferencias, cambios de posición, la deambulación y los antigravitatorios3. Se sabe que los efectos deletéreos del reposo prolongado pueden reducirse o evitarse a través de los distintos tipos de actividad física llevadas a cabo durante los períodos de inmovilización4.

Por otro lado, el reposo prolongado es perjudicial para el funcionamiento cardiovascular de los pacientes, independientemente del estado de la enfermedad. Los signos de falta de condición física cardiovascular comienzan a aparecer dentro de los primeros 3 a 4 días de reposo en cama5.

Por lo tanto, el movilizar a los paciente que permanentemente se encuentran en cama o en silla de rueda, es una intervención terapéutica sencilla y eficaz que, de acuerdo a la evidencia disponible, mejora diversos parámetros en salud como la función cardiovascular posterior a un infarto agudo al miocardio6 , recuperación más rápida en pacientes sometidos a artroplastia total de rodilla7, o regulación del tono muscular en pacientes secuelados de lesiones medulares8, entre otros múltiples aspectos relevantes en salud.

Particularmente, la verticalización o bipedestación terapéutica es una alternativa de movilización sencilla en su accionar, pero que influye positivamente en diversas funciones sistémicas generales, en pacientes que han perdido la capacidad de movilizarse de manera independiente, por cualquier causa. A continuación, revisaremos brevemente parte de los beneficios descritos en la literatura relacionados con la bipedestación, en diversos sistemas corporales:

  • Sistema musculoesquelético: de acuerdo a diversos estudios, la bipedestación facilita la estabilidad de las articulaciones, tiene beneficios al favorecer la mantención de rangos fisiológicos, de movimiento, previene y/o minimiza el desarrollo de contracturas musculares y deformidades óseas, favorece la alineación de los segmentos corporales, devolviendo la ventaja biomecánica de los músculos9. Además, la bipedestación previene la osteoporosis, ya que la carga axial sobre huesos y articulaciones genera un efecto trófico positivo en estos tejidos, esencial para conservar un alto contenido proteico en las articulaciones y cálcico en los huesos, lo cual disminuye la excreción de calcio en la sangre, previniendo en parte las hipercalciurias, previniendo posibles fracturas por desmineralización10.
  • Control Motor: La bipedestación brinda una mejor experiencia sensoriomotriz, amplia el campo visual y la información visual, favoreciendo el control postural e incrementando el estado de alerta11. Además, modula la espasticidad y el control de las extremidades inferiores en pacientes secuelados de accidentes cerebro-vasculares y lesiones medulares12.
  • Sistema Cardiovascular: La bipedestación, en etapas iniciales de los trastornos neurológicos y traumatológicos, contribuye a la tolerancia ortostática y a prevenir los episodios de stress ortostático por permanecer prolongadamente en el decúbito13. La bipedestación activa también la circulación, tanto en su componente cardíaco como en el periférico, aunque el efecto es dependiente de la severidad de la lesión, por la acción de la gravedad sobre la sangre. En los casos menos severos, la bipedestación optimiza la función cardiovascular, mejorando el volumen del retorno venoso y la tolerancia al stress ortostático14.
  • Sistema respiratorio: Al bipedestar al paciente, los volúmenes corporales se modifican. En el caso de la cavidad torácica, la bipedestación y la variación en los volúmenes pulmonares amplia la capacidad de distensión del pulmón, lo cual mejora la mecánica ventilatoria, ya que la bipedestación es una posición fisiológicamente óptima para respirar15. Al alejarse los cuerpos vertebrales de los bordes inferiores de la sexta a la décima costillas, el diafragma queda en una posición ventajosa para optimizar su mecánica, y si a esto agregamos la activación de la musculatura abdominal, éstas contienen a las vísceras, otorgándole nuevamente al diafragma un punto de apoyo para aumentar el ángulo costo-diafragmático, mejorando la ventilación pulmonar en las bases16.
  • Sistema Excretor: La función renal suele estar muy debilitada en el paciente con trastornos neurológicos, debido a las constantes alteraciones vesicoesfinterianas17. La bipedestación consigue un efecto protector del sistema urinario por diferentes mecanismos, principalmente por efecto del peso de las vísceras sobre la vejiga18, que permite un mejor vaciamiento vesical, evitando en cierta medida infecciones urinarias, aparte de que en los casos menos severos de daño neurológico o en lesiones supraespinales, la bipedestación otorga activación de la musculatura abdominal, efector principal del aumento de la presión intrabdominal19. Este papel también es aplicable al tránsito intestinal, que mejora sustancialmente al verticalizar al paciente, ya sea por el efecto gravitatorio sobre las vísceras, lo cual mejora su motilidad, y optimiza el vaciamiento intestinal, como por el posicionamiento en su sitio habitual, que optimiza la irrigación sanguínea en los órganos de la cavidad abdominal20.
  • Sistema tegumentario y formación de escaras: La bipedestación del paciente con trastornos neurológicos aporta de manera preventiva a la formación de las úlceras por presión en decúbito, o escaras. La descarga de peso sobre la región isquiática, sacra, talones, prominencia ósea de la séptima cervical, comprime a la piel del paciente de forma prolongada mientras el paciente permanece en cama o en la silla de ruedas. Al verticalizar y bipedestar al paciente, y por lo tanto al retirar el estímulo nocivo, se logra un mecanismo preventivo para la formación de graves escaras en estas zonas 21.

De esta forma, esta breve reseña de la literatura científica y médica respalda la necesidad de bipedestar a aquellos pacientes que no poseen la capacidad de experimentar la posición ortostática y sus enormes beneficios para la homeostasis corporal.

Es muy importante, que antes de utilizar tu silla Get Up ®, te asesores por un profesional de la salud que pueda aclarar tus dudas y prevenir posibles complicaciones como mareos e incomodidades entre muchas otras.

Te recomendamos que en caso de dudas, realices un chequeo médico.

En Kirón ® hemos desarrollado la silla Get Up ® para mejorar la calidad de vida de quienes viven en silla de ruedas, pero no nos hacemos responsables de las consecuencias que pueda tener la mala utilización de la silla Get Up ®.

En caso de consultas, no dudes en contactarte con nosotros para aclararlas.

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1 Goldhill DR, et al (2007). Rotational bed therapy to prevent and treat respiratory complications: a review and meta-analysis. AJCC, 16(1), 50-61.

2 Allen C, Glasziou P, & Del Mar C (1999). Bed rest: a potentially harmful treatment needing more careful evaluation. Lancet, 354, 1229-1233.

3 Giangregorio LM, Webber CE, Phillips SM, et al. “Can body weight supported treadmill training increase bone mass and reverse muscle atrophy in individuals with chronic incomplete spinal cord injury?”. Appl Physiol Nutr Metab. 2006;31:283–291.

4 Brown CJ, Friedkin RJ, & Inouye SK (2004). Prevalence and outcomes of low mobility in hospitalized older patients. Journal of American Geriatrics Society, 52, 1263-1270.

5 Convertino, VA (2003). Value of orthostatic stress in maintaining functional status soon after myocardial infarction or cardiac artery bypass grafting. Journal of Cardiovascular Nursing, 18(2), 124-130.

6 Wenger, NK Early ambulation after myocardial infarction: the in-patient exercise program. Clin Sports Med 1984;3,333-348

7 Munin, MC Early inpatient rehabilitation after elective hip and knee arthroplasty. JAMA 1998;279,847-852

8 Bohannon, R. W. (1993). Tilt table standing for reducing spasticity after spinal cord injury. Archives of physical medicine and rehabilitation, 74(10), 1121-1122.

9 Young, R. & Shahani, B.T. (1986) in “Management of Spinal Cord Injuries” (Bloch, R.F. & Basbaum, M., eqs.) pp 241-283, Williams & Wilkins, Baltimore.

10 Kunkel CF, Scremin AM, Eisenberg B, García JF, Roberts S, Martínez S. “Effect of “standing” on spasticity, contracture, and osteoporosis in paralyzed males”. Arch Phys Med Rehabil 1993;74:73-78

11 Yang YR, Chen IH, Liao KK, Huang CC, Wang RY. “Cortical reorganization induced by body weight-supported treadmill training in patients with hemiparesis of different stroke durations”. Arch Phys Med Rehabil. 2010 Apr;91(4):513-8.

12 Visintin M, Barbeau H. “The effects of body weight support on the locomotor pattern of spastic paretic patients”. Can J Neurol Sci. 1989;16:315–325.

13 Consortium for Spinal Cord Medicine, “Clinical Practice Guidelines. Outcomes following traumatic spinal cord injury. Clinical practice guidelines for health care professionals”. Paralyzed Veterans of America. 1999;1-31.

14 Lipsitz, L. A., Mietus, J., Moody, G. B., & Goldberger, A. L. (1990). Spectral characteristics of heart rate variability before and during postural tilt. Relations to aging and risk of syncope. Circulation, 81(6), 1803-1810.

15 Lafon Y, Smith FW, Beillas P “Combination of a model-deformation method and a positional MRI to quantify the effects of posture on the anatomical structures of the trunk”.J Biomech. 2010 May 7;43(7):1269-78. Epub 2010 Mar.

16 Chang, A. T., Boots, R. J., Hodges, P. W., Thomas, P. J., & Paratz, J. D. (2004). Standing with the assistance of a tilt table improves minute ventilation in chronic critically ill patients. Archives of physical medicine and rehabilitation,85(12), 1972-1976.

17 Barrett, J. A. (2002). Bladder and bowel problems after stroke. Reviews in clinical gerontology, 12(03), 253-267.

18 BORRIE, M. J., CAMPBELL, A. J., CARADOC-DAVIES, T. H., & SPEARS, G. F. (1986). Urinary incontinence after stroke: a prospective study. Age and ageing, 15(3), 177-181.

19 Siroky MB. “Patogenesis of bacteriuria and infection in the spinal cord injured patient”. Am J Med 2002; 113 (1A): 67S-79S.

20 Lafon Y, Smith FW, Beillas P “Combination of a model-deformation method and a positional MRI to quantify the effects of posture on the anatomical structures of the trunk”.J Biomech. 2010 May 7;43(7):1269-78. Epub 2010 Mar

21 National Pressure Ulcer Advisory Panel (NPAUP). “Pressure ulcers prevalence, costs, and risk assessment; consensus development conference statement”. Decubitus 1989;2:24-28.